¿Más control o menos control? Obama y su nueva directriz de transferencia de armas

Washington, DC – El 15 enero, Presidente Barack Obama hizo publica su Directriz Presidencial: Política de los EEUU en la Transferencia de Armas Convencionales  Esta, manteniéndose siempre dentro de los margenes constitucionales de la ley, es nada menos que la primera actualización de la doctrina de venta de armas en los últimos  20 años.

El comentario de la Casa Blanca dice, “La política promueve la restricción, tanto por parte de Estados Unidos y de otros proveedores en las transferencias de los sistemas de armas que se pueden desestabilizar o poner en riesgo la paz y la seguridad internacional.” La política cita al Convenio de Ginebra (1949) y lenguaje parecido a lo del Tratado de Control de Armas, sin usarlo directamente como referencia.

Explica que uno de los objetivos de la política es “asegurar que las transferencias de armas no contribuyen a las violaciones de los derechos humanos o las violaciones del derecho internacional humanitario.”

Estados Unidos exporta un 80% de las armas del mundo, y esta directriz se mueve dentro de los margenes establecidos por  las presiones políticas y también  las económicas del poderoso lobby de los productores de la industria armamentista.

Según la directriz, “El apoyo [de los EEUU para exportar armas] incluirá, cuando proceda,  medidas como: pidiendo que nuestro personal de misiones en el extranjero apoyen los esfuerzos de comercialización en el extranjero de las empresas estadounidenses haciendo una oferta en contratos de defensa; participación activa de altos funcionarios del gobierno en la promoción de las transferencias que son de particular importancia para los Estados Unidos; y apoyando la participación oficial del Departamento de defensa en ferias internacionales de comercio y aire cuando el Secretario de Defensa, conforme a la ley vigente, determina dicha participación en aras del interés nacional y notificando al Congreso.”

William D. Hartung de Open Society Foundation subraya otras partes de la política que, entre la firma del Tratado de Control de Armas por Secretaria Kerry, no deben ser olvidados. Dice, “Ha sido un elemento central de la nueva política de la administración mover miles de elementos de la lista de municiones de Estados Unidos (USML) — un compendio de armas y tecnologías relacionadas con armas, supervisadas por el Departamento de Estado — a la lista de Control Comercio (CCL), que somete a equipos destinados a la exportación al menos riguroso escrutinio.”

El Departamento de Comercio es un cuerpo burocrático que tiene mucho menos poder en el ámbito de Washington, DC que el Departamento del Estado, y menos restricciones legales para controlar el comercio de armas.

El desafío consiste en que al mover el “centro de gravedad” para control de armas del Departamento del Estado al Departamento de Comercio, perdemos controles legislativos que habían presente bajo la otra configuración institucional. Con este cambio, y otros cambios posibles en la legislación, es posible que veamos un aflojamiento del control de armas del exportador más grande del mundo bajo la retórica de protección de derechos humanos y construcción de paz.

Mientras los intereses privados en la fabricación de armas ponen presión al Senado de los Estado Unidos, el resto del mundo tiene que aumentar, más fuerte que nunca, su apoyo del Tratado de Control de Armas para calentar el debate y luchar con su autoridad moral.