Una llamada a Haití para invertir en salud y educación en vez de en gastos militares

El 28 de Noviembre 2011, Dr. Óscar Arias remitió una carta al Presidente de Haití, Michel Martelly, solicitándole no reinstalar el ejército haitiano.

En 1995 ese país, ante un llamado de la Fundación Arias para la Paz, decidió abolir de hecho su ejército, dejándolo sin presupuesto y convirtiendo los cuarteles en escuelas.

Desde que asumió el poder, el Presidente Michel Martelly ha venido intentando reinstalar el ejército de nuevo, usando para justificar su acción, la retórica de la necesidad de una fuerza para seguridad contra influencias externas.

Estas discusiones políticas son justificadas en parte, por la decisión de la Organización de las Naciones Unidas de minimizar las operaciones de las fuerzas de pacificación (UNPKO Minustah) que han estado en Haití desde 2004. En este proceso, el programa de Minustah ha entrenado a 11,000 efectivos fuerzas policiales y los países donantes de la Minustah, argumentan que, el país mas pobre del hemisferio no tiene  necesidad de un ejército como el propuesto por el Presidente, sino que requiere apoyo para su seguridad interna. Precisamente, tanto el papelcomo la formación  de la policía y el de los soldados de un ejército son muy distintos. Un país como Haiti, que consolida su sistema democrático no debe mezclar estos roles ni tampoco poner en pie a una institución que tiene como historia socavar al estado de derecho.

En la experiencia de Costa Rica, los programas de salud y educación,han sido creados y fortalecidos gracias a los dividendos de la paz justamente luego de la abolición del ejército en 1949.

Costa Rica no es el único país que se preocupa por la situación en Haití. El vicepresidente de los EEUU intervino ante el  Presidente Martelly en octubre 2013 para discutir sobre los problemas electorales y las carencias de la democracia en Haití.  De acuerdo al calendario electoral de ese país, en Noviembre de 2011 debieron haberse producido elecciones de medio periodo, y sin embargo, dos años después, eso aun no están sucediendo.

En ese mismo mes, la República Dominicana promulgo una legislación que aplica retroactivamente, en la cual elimina los derechos de ciudadanía a los hijos de inmigrantes haitianos.

La combinación del incumplimiento del calendario electoral, la cantidad de personas con raíces haitianas que han nacido y crecido en República Dominicana y que no serán mas dominicanos, las consecuencias del cólera que persistentres años después del terremoto, y la decisión pendiente del Presidente para reinstalar el ejército muestra una dinámica que puede resultar en un conflicto interno en el corto plazo.

Desde la Fundación Arias, no quitamos la mirada de esa isla, en la que en 1994 nos instalamos para tratar de contribuir con lo que Costa Rica tiene la obligación de exportar: la civilidad y la prosperidad.